Tengo que dar las gracias al gran equipo que me dio la oportunidad de escribir en este medio, estoy muy contento de volver a escribir algo nuevo con un poquito de miedo de volver a dar vueltas.
De ayer a hoy me he visto en situaciones en las que la objetividad se ha vuelto fundamental en las sanas relaciones interpersonales. Cabe mencionar que soy un sociópata autodiagnosticado, espero algún día encontrar la cura.
Le dí un aventón a un sujeto que me encontré en la autopista, apenas lo vi a 300 metros y sin pensarlo paré el automóvil. Este individuo de nombre Eliot llevaba horas sin poder conseguir alguien que lo llevara, me lo imaginaba y fue por eso que lo levanté. Tenía en su cabeza unas largas rastas y cargaba consigo un monociclo y unos pinos para hacer malabares. Eliot era una persona muy agradecida con la vida y sabía apreciar lo que la tierra le había dado, y como todos los defensores de la vida tocó un punto que para mi es de gran importancia: las corridas de toros. Él decía que le parecía que las corridas de toros eran un acto de sadismo sin fundamentos, y que planeaba manifestarse en la Monumental, aún yendo en contra de un patrimonio cultural intangible de Aguascalientes.
Me parece un tanto extrema la postura que tienen los defensores de los animales, pues predican con una bandera que me parece muy justa y muy humana, pero han carecido de tolerancia (no todos) y a la primera oportunidad despotrican en contra de quien se les oponga en ideas, Hagan lo correcto por las razones correctas (Ojo: nunca he asistido a una corrida)
En la vida el que es objetivo es tolerante, pues la objetividad nos permite ver más allá de nuestras preferencias y diferencias, nos permite admirar la vida desde puntos de vista diferentes y nos hace crecer al tratar con diferentes maneras de ser y creer de las personas en nuestro entorno.
Cuando somos objetivos, nuestro estado crítico crece, pero crece para bien, nos ha de hacer aptos para afrontar diferentes situaciones, tanto de riesgo como las más cotidianas y nos ha de dar herramientas para defendernos ante los diferentes obstáculos y librarlos con éxito.
Ser objetivo es poder escuchar sobre fútbol, política y religión sin perder la paciencia, aunque para poder gozar de la objetividad de las personas hay que hablar con prudencia.
Tal vez no les guste escuchar (leer en este caso) comentarios personales pero en menos de una semana he sido poco tolerante y me he salido de mis casillas, creo que todas las personas a final de cuentas somos animales y no debemos olvidarnos de nuestros orígenes, ni cargar con la pesadez de la conciencia por no tener autoperdon y ser nuestro peor critico por no dar lugar a ningún tipo de errores, sólo quiero pedir mil disculpas a los que me han visto de esa manera, es solo que como animal que soy, la territorialidad es parte de mi y no me gusta sentirme invadido, tampoco lidiar con comentarios estúpidos que quieren tener cara de chistosos, ni mucho menos ser alguien hipócrita que cada vez que le saluda a alguien siente que tiene la obligación de sonreír, nomas porque si. Sólo he tratado de ser cortés porque así me enseñaron y a defender lo que con mucho cuidado he mantenido. Envío abrazos enormes y espero que esto sirva de algo (para mi sobre todo).
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